Sobre carga sensorial

¡Hola a todos! soy Tea, antes de comenzar, es importante que sepas que no todas las personas dentro del espectro autista tenemos las mismas características. Cada una de nosotras es única y percibimos el mundo de maneras diferentes.

El Ruido del Mundo
Para mí, el mundo es un lugar lleno de magia, pero también puede ser muy ruidoso. Imagina que estás en el recreo y de repente escuchas el sonido de una sirena de ambulancia. Para muchos niños, ese sonido es molesto, pero soportable. Para mí, es como si estuviera justo al lado de mi oído, ensordeciéndome. A veces me tapo las orejas, pero lo que realmente necesito es encontrar un rincón tranquilo donde pueda sentirme en paz.

Mis Súper Sentidos
Tengo lo que algunos llaman «súper sentidos». Puedo notar cosas que otros no perciben. Un día, estábamos en el parque y vi una mariposa posarse en una flor. Mientras mis amigos corrían y jugaban, yo me quedé fascinada con los colores y las texturas de sus alas. A veces me distraigo tanto con estos detalles que me olvido de lo que estaba haciendo. Es como si me transportara a otro mundo, y luego me cuesta volver a concentrarme en la tarea que tenía pendiente.

Las Palabras y el Silencio
Hablar con otros puede ser complicado para mí. Un día, en clase, la maestra hizo una broma sobre un ejercicio muy difícil. Todos rieron, pero yo no entendí por qué era gracioso. Me sentí confundida y un poco incómoda. Prefiero cuando las conversaciones son claras y directas. También, hay momentos en los que necesito estar en silencio y pensar en mis cosas. No es que no quiera hablar con mis amigos, pero a veces necesito mi espacio para ordenar mis ideas.

La Rutina y el Cambio
Me gusta mucho tener una rutina. Saber qué va a pasar y cuándo va a ocurrir me da seguridad. Un día, mi mamá me dijo que iríamos a casa de mi abuela después de la escuela, en vez de ir directamente a casa como siempre. Este cambio inesperado me puso nerviosa y preocupada. Pero cuando me explicó con calma lo que íbamos a hacer y me dio tiempo para prepararme, me sentí mucho mejor. Los cambios pueden ser difíciles para mí, pero con un poco de aviso y explicación, puedo manejarlo mejor.

Mis Intereses Especiales
Tengo intereses muy especiales y puedo pasar mucho tiempo aprendiendo sobre ellos. Me encantan los trenes y dedico horas a construir vías con mis bloques, asegurándome de que cada detalle sea perfecto. A veces, las personas no entienden por qué me fascino tanto con un tema, pero para mí es algo realmente emocionante y me hace muy feliz. Compartir lo que sé de trenes con mis amigos es una de las cosas que más disfruto.

Las Emociones y las Reacciones
Entender las emociones de los demás puede ser como resolver un enigma. Un día, vi a un amigo con el ceño fruncido y no sabía si estaba enojado, triste o cansado. Necesito que me digan con palabras cómo se sienten. También, mis propias emociones pueden ser muy intensas. Una vez, cuando no pude encontrar mi juguete favorito, me sentí tan frustrada que lloré y grité. No es que quiera reaccionar así, pero a veces es difícil controlar lo que siento.

Amigos y Diversión
Tener amigos es importante para mí, pero a veces no sé cómo empezar una conversación o un juego. Me gusta cuando otros niños son pacientes y me invitan a participar. Un día, mis amigos estaban jugando a las escondidas y me invitaron. Me explicaron las reglas con calma y me dieron tiempo para entenderlas. Me sentí muy feliz cuando pude jugar con ellos y disfrutar de ese momento.

Lo que Nos Sobrecarga y Por Qué Sucede
A veces, las personas con TEA experimentamos «sobrecarga sensorial». Esto ocurre cuando hay demasiados estímulos a la vez y nuestro cerebro no puede procesarlos con comodidad. Puede ser el ruido fuerte y constante, las luces brillantes o parpadeantes, ciertas texturas incómodas, cambios inesperados o la presencia de multitudes. Todo esto puede hacerme sentir muy agitada y necesitar un lugar tranquilo para recuperarme.

Cómo Me Siento Durante una Sobrecarga
Cuando estoy sobrecargada sensorialmente, me siento incómoda y ansiosa. Mi corazón late rápido, me sudan las manos y a veces necesito moverme de forma repetitiva, como balanceándome o aleteando con las manos, para calmarme. En otras ocasiones, simplemente necesito estar sola un rato hasta que me sienta mejor.

Cómo Puedes Ayudar
Si ves que alguien como yo está teniendo una sobrecarga sensorial, hay cosas que puedes hacer:

Habla Suave y Calmadamente: Un tono de voz tranquilo puede ayudarme a sentir más segura.
Ofrece un Lugar Tranquilo: Ayúdame a encontrar un espacio donde pueda estar sola y alejada del ruido y las luces intensas.
Sé Paciente y Comprensivo: Entiende que no actúo así a propósito. Necesito tiempo para calmarme y volver a sentirme bien.
Pregunta Cómo Puedes Ayudar: A veces, saber que alguien se preocupa por mí y quiere ayudar ya es suficiente para que me sienta mejor.
Espero que al leer esto, comprendas un poquito más cómo percibo el mundo y lo que siento. Todas las personas somos diferentes, y esas diferencias nos hacen únicos. Gracias por tomarte el tiempo para aprender sobre el TEA y sobre mí.

¡Hasta la próxima!

Tea

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